esta es la historia de la Casita Roja de Davivienda

esta es la historia de la Casita Roja de Davivienda

El fundador del banco, José Alejandro Córtes, hizo de este logo, creado hace 50 años por el publicista Peter Martin, un símbolo eterno para los colombianos. Algunos llenaron una alcancía de plástico con la imagen tridimensional; otros bromearon sobre “estar en el lugar equivocado” en alguna charla informal, en redes sociales, en casa; También lo lucieron en llaveros, camisetas, libretas y pegatinas; muchos vieron el logotipo icónico desfilar por sus vidas en diferentes momentos y escenarios de sus vidas. Queda en la memoria de millones de colombianos. La Casita Roja de Davivienda es uno de los logotipos más reconocidos en Colombia. Junto al recordado lema “En este momento tu dinero puede estar en el lugar equivocado. Tráelo a Davivienda”, la entidad logró construir una identidad de marca que ha trascendido generaciones. A esta estrategia se sumó otro éxito publicitario: la campaña de Ricardo Jorge, el corresponsal despistado interpretado por el actor Julián Orrego, que desde el Mundial de Sudáfrica 2010 aparecía transmitiendo desde lugares equivocados. El personaje se convirtió en un fenómeno televisivo y un referente de la cultura popular colombiana, provocando risas masivas en tiempos de fútbol, ​​una mezcla inolvidable para la idiosincrasia nacional. La historia de la casa Davivienda Sin embargo, mucho antes de ese éxito, Davivienda ya había consolidado su identidad gracias a un símbolo que hoy es inseparable de la marca: la Casita Roja. El origen del logo se remonta a los años 1970. En ese momento, José Cortés, presidente de Seguros Bolívar, lideró un proceso de diversificación que sentó las bases del actual Grupo Bolívar. Como parte de esta estrategia nació la Corporación Colombiana de Ahorro y Vivienda, entidad enfocada en financiar la compra y construcción de vivienda. Para una organización dedicada al ahorro y al crédito hipotecario era fundamental transmitir confianza, estabilidad y seguridad. La tarea de crear una identidad visual recayó en el publicista caleño Peter Martin, hijo de inmigrantes ingleses, quien trabajaba como creativo freelance. Martin descartó rápidamente las imágenes tradicionales asociadas a la vivienda, como puertas, llaves o cerraduras. Buscaba un símbolo más cercano y emotivo, capaz de transmitir la sensación de hogar y protección. Además de Hansel y Gretel, los hermanos Grim son famosos por Blancanieves, Caperucita Roja, Cenicienta, Rapunzel y Los músicos de Bremen. La inspiración llegó inesperadamente, como suele ocurrir con muchas obras inolvidables, al releer la historia de Hansel y Gretel. En la historia, los niños encuentran refugio cuando descubren una casa de dulces en medio del bosque. Esa imagen de un hogar acogedor y seguro llevó al publicista a diseñar una pequeña casa roja, inspirada en la famosa construcción del cuento. «Siguiendo el vuelo de aquel pájaro, encontraron una casita construida enteramente con pan, dulces, chocolates y otras delicias muy ricas». La propuesta fue bien recibida por la Corporación Colombiana de Ahorro y Vivienda, Coldeahorro, y terminó convirtiéndose en el emblema de la entidad. Al mismo tiempo, el negocio crecía rápidamente gracias al auge de la financiación de viviendas. En 1973, Coldeahorro cambió oficialmente su nombre a Davivienda, consolidando una marca que con el paso de los años se convertiría en una de las más valiosas del sistema financiero colombiano. Otro momento decisivo llegó dos décadas después, en 1994, con su entrada al negocio de las tarjetas de crédito. Durante la década de los noventa, el banco reforzó su posicionamiento a través de campañas publicitarias basadas en el humor, en las que personajes sufrían situaciones absurdas por tener su dinero «en el lugar equivocado». Esta combinación de una identidad visual sólida y una publicidad memorable fortaleció el reconocimiento de la marca. Los cambios en la imagen de Davivienda Aunque la Casita Roja ha conservado su esencia durante más de cinco décadas, su diseño ha evolucionado para adaptarse a las nuevas tendencias. La primera versión evocaba con mayor claridad la casa del cuento de Hansel y Gretel, mientras que las actualizaciones posteriores simplificaron sus líneas hasta alcanzar un diseño más limpio, moderno y funcional para plataformas digitales y aplicaciones móviles. El valor de este símbolo también ha obligado al banco a protegerlo legalmente. En distintas ocasiones, terceros han intentado registrar nombres o imágenes similares ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC). Entre los casos más conocidos se encuentran la solicitud de registro de la marca “La Casita Roja” presentada en 2017 por un particular, un intento realizado por una empresa de tecnología en 2025 y una solicitud presentada en 2026 por una inmobiliaria para registrar un logotipo figurativo de una casa roja. Salvo el proceso más reciente, Davivienda ha logrado imponerse en la mayoría de estos litigios. La estrategia de protección de marca está liderada por Álvaro Montero Agón, vicepresidente jurídico de Davivienda, responsable de la gestión de riesgos legales, el cumplimiento normativo y la defensa de los activos intangibles del banco. Cinco décadas después de su creación, la Casita Roja está en el lugar indicado como símbolo publicitario que representa la seguridad. Además, es uno de los bienes más valiosos de Davivienda y la prueba de que una simple idea puede convertirse en un ícono capaz de trascender generaciones. Navegación de publicaciones

Fuente de la Noticia

Compartir en: