Un texto escrito de su puño y letra hace 218 años que demuestra su genio se perdió hasta que la familia Pombo lo puso a la venta en Subastas Bogotá. Ocho horas antes de iniciar la subasta, en el sitio web de la casa de subastas Bogotá Subastas, la oferta por el manuscrito de Sabio Caldas ya alcanzaba los $16 millones, el doble de su precio inicial. El manuscrito, que consta de ocho páginas, está escrito con pluma y con una caligrafía elegante y alargada. Allí Francisco José de Caldas se queja ante el secretario del Virreinato por el mal manejo de José Celestino Mutis y advierte del mal estado de las plantas recolectadas en el Jardín Botánico de Santafé. El manuscrito está fechado el 30 de septiembre de 1808, cuando el Rey Mago, nacido en Popayán, apenas contaba 26 años. Además de su rivalidad con Mutis, el manuscrito también muestra el genio de Caldas cuando detalla sus observaciones botánicas entre 1802 y 1806 en la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, una iniciativa de Carlos III para comprender y clasificar la biodiversidad americana. Cuando llegó el momento de la subasta, el memorial se encontraba en el puesto 187. Aunque hubo primeras ediciones firmadas por García Márquez, un retrato de Simón Bolívar pintado por el peruano José Gil de Castro, nada igualaba en magnitud histórica al Memorial de Caldas. La tensión entre los asistentes subió como una montaña rusa cuando el subastador anunció el Manuscrito del Sabio Caldas. Como un caballo desbocado, los palés de la habitación empezaron a elevarse y los teléfonos empezaron a sonar ansiosamente. En cuestión de segundos, la cifra saltó a 25 millones de dólares, el subastador animó a los asistentes y el Manuscrito finalmente se vendió por 36 millones de dólares. Memorial de Caldas que estuvo perdido durante 175 años Según Timothée de Saint Albin, cofundador y director del Departamento de Libros, Documentos, Mapas y Grabados Antiguos de Subastas de Bogotá, por sus manos han pasado cartas de Jiménez de Quesada de la Conquista, pero nada comparable con el Manuscrito de Caldas que apareció en el archivo de la familia Pombo, luego de estar perdido durante 175 años. Sin duda, el manuscrito conocido como Memorial de Caldas revivió al criollo autodidacta que midió el Pico de los Nevados y fundó la imprenta independentista. También puedes leer: Así se mueve la compra y venta de obras de arte en las dos casas de subastas más conocidas de Bogotá Caldas Estudió derecho en el Colegio Mayor Nuestra Señora del Rosario, hoy conocido como Universidad del Rosario. Una vez terminados sus estudios abandonó el derecho para dedicarse a estudiar matemáticas y astronomía por su cuenta y con recursos bibliográficos limitados. Su obsesión por desmitificar, confirmar o corregir lo que leía lo llevó a inventar un termómetro que sirve para medir la altitud de un lugar en función de la temperatura a la que hierve el agua allí, conocido como hipsómetro. Hipsómetro inventado por el Sabio Caldas Pero sus estudios de astronomía se vieron truncados porque no tenía suficiente dinero ni equipo para seguir desarrollando sus curiosidades. Luego continuó su labor como comerciante en Popayán hasta que su socio, José Celestino Mutis, lo animó a estudiar botánica. Aunque comenzó a coleccionar algunas plantas sin tener muchos conocimientos sobre el tema, el 31 de diciembre de 1801 conoció al alemán Federico Alejandro von Humboldt, quien lo inspiró para convertirse en el genio estudioso de la botánica. Sin embargo, cuando Humboldt conoció a Caldas, no lo aceptó en su viaje por América, ya que los Payanés no eran de familia noble. No fue hasta 1805 que Caldas se vinculó a la Expedición Botánica, luego de pasar cuatro años estudiando la flora del Cauca por encargo de Mutis. Como se lee en el Manuscrito, la relación entre el Rey Mago y el fundador de la Real Expedición Botánica estuvo atravesada por fuertes diferencias, especialmente por la influencia de Sinforoso Mutis, sobrino de José Celestino Mutis quien heredó la dirección de la Expedición Botánica al morir el fundador en 1808. Retrato de Francisco José de Caldas Con la Independencia en 1810, el proyecto de la Expedición Botánica llegó a su fin. Caldas volvió a tener dificultades económicas para su actividad científica. Luego pasó a ser capitán del recién creado Cuerpo de Ingenieros, con Antonio Nariño como presidente. Como ingeniero instaló una fábrica de rifles y pólvora, instaló algunas máquinas para fabricar monedas y se convirtió en el padre de la ingeniería nacional. Francisco José de Caldas fue un genio en cada tema que le dieron. Hasta que lo enviaron con el ejército a ayudar a abrir caminos en Guanacas y Quindío. La ofensiva española para recuperar lo perdido en 1810 fue tan crítica que Caldas intentó huir, pero terminaron capturándolo en la batalla de Cuchilla del Tambo. Lo trasladaron a Bogotá y lo fusilaron el 28 de octubre de 1816. También le puede interesar:





