Los migrantes venezolanos que fueron rescatados del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) en El Salvador celebraron una audiencia privada en el Palacio de Wilson en Ginebra, Suiza, con Matías Peña, jefe de la Subdivisión para América, Europa y Asia Central de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
En la reunión, informaron las condiciones de reclusión y denunciaron violaciones de sus derechos humanos que sufrieron tanto en El Salvador como en los Estados Unidos.
Testimonios directos antes de las instancias internacionales
Durante la audiencia, Arturo Suárez, uno de los migrantes venezolanos rescatados del Cecot, ofreció su testimonio sobre las condiciones vividas en el centro de detención. «Estábamos encerrados sin saber por qué, sin acceso a abogados, sin comunicación con nuestras familias. Nos trataron como delincuentes sin haber cometido ningún delito», dijo Suárez.
El joven dijo que fue arrestado en El Salvador después de haber cruzado varios países en busca de oportunidades. «Nos pusieron en el cecot sin explicaciones. Dormimos en el suelo, sin luz, sin suficiente comida. Muchos de nosotros enfermo y no recibimos atención médica», agregó.
Quejas sobre violaciones sistemáticas de los derechos humanos
Los migrantes venezolanos también denunciaron que fueron víctimas de un tratamiento degradante durante su tránsito en los Estados Unidos, incluidos arrestos prolongados y separación familiar. En la reunión con Matías Peña, solicitaron que se abran la investigación sobre las condiciones de detención en el CECOT y que la protección internacional esté garantizada para aquellos en vulnerabilidad.
La audiencia se celebró en el marco de los esfuerzos de los defensores de los derechos humanos que acompañan los casos de migrantes arrestados en centros de alta seguridad. Los testimonios se incorporarán a los informes que la oficina del Alto Comisionado presenta antes de instancias multilaterales.
La participación de los migrantes venezolanos en esta audiencia privada representa un paso en la visibilidad de las condiciones de detención en CECOT y otros centros similares. Las quejas presentadas ante la ONU buscan activar mecanismos de protección internacional y generar presión diplomática para garantizar el respeto por los derechos humanos de los migrantes.





