Maduro frente a la justicia norteamericana y la sombra que cubre a Colombia

Maduro frente a la justicia norteamericana y la sombra que cubre a Colombia

El proceso penal contra el presidente venezolano no sólo tendrá efectos políticos en el país, como explica Sebastián González desde Nueva York. El escenario que se desarrolla a principios de 2026 es histórico, complejo y profundamente conflictivo: Nicolás Maduro, capturado por Estados Unidos tras una operación militar, comparecerá hoy ante un tribunal federal de Nueva York acusado de delitos de narcotráfico y asociación delictuosa. La trama, sin embargo, no es sólo venezolana: Colombia ocupa un lugar central en el expediente judicial como territorio de tránsito y conexión de redes transnacionales que Washington califica de “narcoterroristas”. Los cargos que enfrentará Maduro El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado cargos formales contra Nicolás Maduro –junto a su esposa, Cilia Flores, y otros colaboradores– por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión ilegal de armas, entre otros delitos. El documento judicial, basado en una acusación desclasificada tras su captura, describe la supuesta cooperación de altos funcionarios venezolanos con cárteles y grupos criminales para canalizar drogas hacia el mercado estadounidense a través de corredores regionales. Noticias AP La acusación sostiene que Maduro lideraba una red que facilitaba el envío de toneladas de cocaína por rutas aéreas y marítimas, y que incluía vínculos con organizaciones como el Cartel de Sinaloa y la mafia venezolana Tren de Aragua, además de cooperación logística con grupos armados colombianos, activos en zonas fronterizas. New York Post La tesis central de la fiscalía es clara: Maduro habría sido uno de los líderes del llamado “Cártel de los Soles”, una estructura integrada por altos militares venezolanos que facilitaban, protegían y coordinaban el tráfico de toneladas de cocaína desde Colombia, a través de Venezuela, con destino final a Estados Unidos y Europa. La comparecencia judicial A diferencia de las rimbombantes apariciones públicas que caracterizaron a Maduro durante su mandato, su comparecencia en el tribunal federal de Manhattan será un acto sobrio y técnico: lectura de cargos, presentación de pruebas, nombramiento de abogados y fijación de fechas procesales. No habrá discursos ni declaraciones políticas; Allí lo que prevalece es la lógica del debido proceso penal estadounidense. The Guardian El proceso judicial contra Maduro no será rápido. Luego de la audiencia inicial –de carácter puramente procesal– el caso entra en una fase de audiencias previas al juicio, intercambio de pruebas y presentación de recursos de justicia. En el sistema federal estadounidense, especialmente en casos complejos y transnacionales, estos procesos suelen ampliarse. Si Maduro decide rechazar cualquier acuerdo y enfrentar un juicio completo, los expertos legales estiman que el proceso podría tomar uno o dos años, o incluso más, dependiendo de las apelaciones, los debates sobre jurisdicción o los intentos de reclamar inmunidad como exjefe de Estado. Si Maduro decide rechazar cualquier acuerdo y enfrentar un juicio completo, los expertos legales estiman que el proceso podría tomar uno o dos años, o incluso más, dependiendo de las apelaciones, los debates sobre jurisdicción o los intentos de reclamar inmunidad como exjefe de Estado. Colombia en el expediente: un papel transfronterizo Aunque los cargos son contra ciudadanos venezolanos, los documentos judiciales indican claramente que gran parte de la cocaína que terminó en Estados Unidos se originó en los territorios productores de Colombia y pasó por rutas que involucraban coordinación logística a través de Venezuela, algo que la fiscalía define como un esquema transnacional. New York Post Colombia ha sido un país productor y exportador de cocaína durante décadas, con presencia de grupos armados como el ELN y disidencias de las FARC operando en zonas fronterizas. Según expertos y documentos judiciales, este nexo geográfico facilitó una intersección entre organizaciones colombianas y redes criminales venezolanas, algo que ahora forma parte de la narrativa legal de Washington. Noticias AP Escenario regional: del juicio a Maduro a las amenazas contra Colombia La captura de Maduro y su traslado a Nueva York es parte de una situación de creciente tensión entre Estados Unidos y varios países latinoamericanos. El presidente Donald Trump no ha limitado sus declaraciones a Venezuela: ha acusado públicamente al gobierno del presidente colombiano Gustavo Petro de permitir el crecimiento de la producción de cocaína y ha insinuado acciones aún más agresivas contra Colombia si se considera necesario para combatir el narcotráfico. Reuters Trump calificó al gobierno colombiano como “muy enfermo, gobernado por un hombre al que le gusta fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos”, y cuando se le preguntó sobre la posibilidad de una operación militar en Colombia, respondió que “me suena bien”. El presidente de Reuters, Gustavo Petro, ha rechazado firmemente estas declaraciones. En mensajes públicos, Petro ha pedido a Trump que «deje de calumniar» y ha subrayado que ni su nombre ni el de su administración aparecen en los registros judiciales colombianos vinculados al narcotráfico. Infobae En un evento militar en Bogotá, Petro advirtió que Colombia no se dejará intimidar y rechazará cualquier amenaza externa, afirmando que «defenderemos la soberanía con nuestras vidas». Infobae Además, la Cancillería colombiana emitió un comunicado oficial rechazando las declaraciones del presidente estadounidense, afirmando que constituyen una intervención indebida en los asuntos internos y que violan los principios de soberanía y respeto mutuo consagrados en el derecho internacional. Las tensiones han escalado tanto que Colombia ha reforzado la seguridad del presidente Petro ante lo que llaman “presiones externas”, y ha habido llamados a la unidad regional ante lo que algunos describen como una nueva doctrina de intervención hemisférica por parte de Estados Unidos en la era Trump. Infobae En conclusión, el proceso judicial contra Nicolás Maduro representa un hecho inédito: un exjefe de Estado sometido a la justicia penal de otro país por delitos transnacionales de narcotráfico y asociación delictuosa. El episodio también revela las complejas interacciones entre dinámicas criminales, redes políticas y tensiones geopolíticas en el continente. Colombia aparece no como un actor periférico sino como parte integral de la geografía del crimen global, aunque el actual conflicto entre Washington y Bogotá se sitúa más en el campo de la disputa política y diplomática que en evidencia judicial firme que vincule directamente al presidente Petro con redes criminales. La respuesta colombiana se ha centrado en la defensa de la soberanía y el llamado al diálogo ante la creciente presión externa.

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