Los duros golpes a María Mónica Urbina que empieza a tener calma con la inocencia del Ñeñe Hernández

Los duros golpes a María Mónica Urbina que empieza a tener calma con la inocencia del Ñeñe Hernández

La vida pública de María Mónica Urbina no se quebró cuando perdió la corona de Miss Universo en 1986 sino cuando el asesinato de su marido en Brasil desató una verdadera tormenta política. Durante varios años fue la primera mujer guajira en convertirse en Miss Colombia, luego llegaría María Teresa Esgurrola, pero su exótica figura siempre la ha puesto en revistas de glamour y sociedad. María Mónica Urbina como reina de belleza de Colombia en 1985 Sin embargo, desde 2019 su nombre dejó de asociarse únicamente a las pasarelas y comenzó a salpicar en expedientes judiciales y en el debate político. No por ella misma, sino por su matrimonio con el ganadero José Guillermo 'El Ñeñe' Hernández Aponte, relacionado no sólo con el mundo de los negocios sino también con la política por sus vínculos con la campaña del expresidente Iván Duque. No sólo se convirtió en blanco de la oposición, sino que terminó en los tribunales con María Claudia 'Cayita' Daza, una de las asesoras cercanas del expresidente Álvaro Uribe y del Centro Democrático. Así, el asesinato de Ñeñe en Brasil en mayo de 2019 no solo la dejó viuda por segunda vez sino que la empujó, casi sin transición, al centro de la política Ñeñe, convirtiéndose en protagonista póstuma de explosivas interceptaciones. Desde entonces, la historia de María Mónica Urbina dejó de ser la de una reina querida. Era la de una mujer que intenta no hundirse en la tormenta de otra persona. La sombra de la violencia que persigue a María Mónica Urbina María Mónica nació en Riohacha el 25 de agosto de 1967, en el seno de una familia tradicional de terratenientes. Su padre, Enrique Urbina Pinto, era gobernador interino de La Guajira y murió en 1973 en un accidente aéreo, pocos días antes de asumir la presidencia. María Mónica tenía seis años cuando la marcó la primera tragedia familiar. Su madre, Rina Pugliese, se hizo cargo de la crianza de los cinco hijos. Doce años después, el 11 de noviembre de 1985, el país la vio coronada en Cartagena. En una Colombia sacudida por el asalto al Palacio de Justicia y la tragedia de Armero, su triunfo ofreció una imagen de celebración en medio del duelo nacional. Derrotó a candidatos de Atlántico, Antioquia, Sucre y Caldas y se convirtió en la primera mujer de La Guajira en ganar el título. María Mónica Urbina (d) con María Teresa Egurrola (i), recientemente coronada Miss Colombia 1988. En el centro de la foto Claudia María Egurrola, gemela de María Teresa. En julio de 1986, en Panamá, quedó segunda finalista del Miss Universo. Ella quedó detrás de Bárbara Palacios, de Venezuela, y Christy Fichtner, de Estados Unidos. Durante años su nombre circuló en páginas sociales, en el modelaje y en eventos de alto perfil; una carrera pública basada en la disciplina, la exposición y el prestigio social. Nada hacía predecir que acabaría vinculada a uno de los mayores escándalos políticos de la última década. La estabilidad comenzó a resquebrajarse a nivel personal. En 1993 se casó con Fabián Vélez Beltrán y tuvo dos hijos, Manuela y Nicolás. La relación terminó en 1997. Más de una década después, el 27 de noviembre de 2010, Vélez fue asesinado en Bogotá mientras esperaba a su hijo frente a una peluquería en las calles 109 y 19. El agresor, un menor de 15 años, fue capturado minutos después. El crimen ocurrió frente a su hijo. El episodio la devolvió al foco mediático, esta vez como víctima indirecta de la violencia urbana. Pero la vida volvería a sacudirla. María Mónica Urbina en el grado de su hijo, Nicolás Vélez. En diciembre de 2011, María Mónica se casó con el ganadero del Cesar José Guillermo Hernández Aponte. El Ñeñe no era un desconocido en el Caribe: tenía presencia en el negocio ganadero y de combustibles, propiedades rurales como Sabanas Nuevas, Rancho Pando y La Conquista, y miles de cabezas de ganado registradas a su nombre. En junio de 2018, la pareja fue víctima de un robo en Bogotá: motociclistas los siguieron desde el aeropuerto El Dorado y robaron relojes Rolex Oyster valorados en hasta 60 millones de pesos cada uno. El caso derivó en la Operación “Daytona”, que permitió capturar al llamado “Combo La Viña”, banda acusada de obtener más de 800 millones de pesos en 22 robos de relojes de alta gama. Aquel episodio anticipó el nivel de exposición en el que vivían, y que finalmente terminó en tragedia: el 2 de mayo de 2019, en Uberaba, Brasil, Ñeñe fue asesinado dentro de un taxi tras recibir un disparo en el abdomen durante una agresión. La hipótesis inicial hablaba también del robo de un Rolex. Lo que parecía otro acto de inseguridad internacional pronto adquiriría una dimensión política. También puedes leer: ¿Quién es Dorian Coquies, el intendente de Usme enredado con las armas de Ñeñe Hernández? La reina y el ganadero enredados en una oposición crítica al uribismo El Ñeñe, quien entró en el ojo del huracán por el posible origen ilícito de su fortuna, también estuvo involucrado en el polémico apoyo a la campaña del Centro Democrático cuyo candidato Iván Duque ganó la Presidencia en 2018 tras derrotar al candidato de izquierda, Gustavo Petro; Sin embargo, el escándalo tardaría unos meses en destaparse. En 2020 se dieron a conocer interceptaciones telefónicas legales en plena campaña electoral. Subió al escenario María Claudia “Cayita” Daza, vallenata cercana a la campaña. En la conversación, Ñeñe habló de “buscar dinero para gastar debajo de la mesa” y mencionó “mil paquetes” para repartir en La Guajira durante la campaña. El escándalo fue inmediato. Nació la política Ñeñe. Si bien María Mónica no apareció en los audios, la relación con su pareja era inevitable. Y en Colombia la proximidad muchas veces se convierte en sospecha. La exreina llevaba tres años cargando con la pena por el asesinato de su marido, sumado a los titulares de los medios y al ruido en las redes sociales en torno al mismo, cuando en enero de 2022 fue llamada a declarar ante la Sala de Instrucción del Tribunal Supremo en calidad de testigo. Negó los vínculos de su marido con el expresidente Álvaro Uribe y el senador Edward Rodríguez. Si bien el Consejo Nacional Electoral había archivado la investigación en 2021, no fue hasta julio de 2022 cuando la Fiscalía cerró el expediente por falta de pruebas de financiamiento irregular. Pero el capítulo más complejo no fue el político, sino el patrimonial. La fortuna bajo la lupa de la justicia Tras el asesinato, la Fiscalía inició un proceso de decomiso de dominio sobre bienes atribuidos a Ñeñe Hernández, valorados en más de 480.000 millones de pesos. El inventario incluyó 40 inmuebles en Bogotá, Valledupar y Barrancas; 7.584 cabezas de ganado vacuno; y empresas como Inversiones Hernández López, La Gloria Ganadería y Agropecuaria El Búfalo SA La pregunta era directa: ¿esa fortuna tuvo orígenes ilícitos? Durante el proceso se cuestionaron estudios financieros, soportes contables y testimonios como el de alias “La Penca”, considerado contradictorio por la defensa. La Fiscalía no presentó, según el fallo posterior, un estudio técnico-patrimonial robusto que acreditara la ilicitud de los bienes. En febrero de 2026, el Juzgado Sexto Penal de Extinción de Dominio de Bogotá emitió una resolución de 235 páginas ordenando la devolución de los bienes a la unidad familiar inmediata. Concluyó que no se comprobó procedencia ilícita ni vínculo comprobado con estructuras criminales. Las 40 propiedades debían ser devueltas a los herederos de Ñeñe Hernández. La mayoría de estos probablemente no corresponderán a María Mónica Urbina pero su nombre fue limpiado. Es lo que más le importa. Además, con motivo del 60 aniversario de la fundación de La Guajira, ante la decisión de la Fiscalía, la reina había vuelto a brillar. Fue homenajeada en la catedral Nuestra Señora de los Remedios de Riohacha como la primera Guajira en ser coronada Miss Colombia. La máquina del tiempo situó a todos los presentes en 1985 cuando María Mónica Urbina hizo felices a sus paisanos quienes la aplaudieron nuevamente como si nada. Hoy la justicia y la sociedad acaban de cerrar definitivamente el capítulo oscuro. Le puede interesar: Con Poncho Zuleta a bordo fue la gran fiesta de boda del hijo de Ñeñe Hernández Navegación de publicaciones

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