Aunque permanece privada de su libertad y enfrenta un complejo proceso judicial, la empresaria y creadora de contenidos Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia, volvió a acaparar la atención del público por un gesto que se aleja de la polémica y pone el foco en lo humano: un agradecimiento a quienes han apoyado a su empresa en uno de los momentos más difíciles de su carrera.
Esta vez, lejos de los escándalos que marcan su nombre desde hace años, la conversación giró en torno a una despedida de fin de año organizada para los empleados de sus tiendas de queratina, iniciativa impulsada por la propia Barrera desde prisión y coordinada por su pareja, Karol Samantha, quien asumió la representación del evento.
Un encuentro simbólico en medio de la ausencia
El encuentro se realizó en un reconocido restaurante de Bogotá y contó con la presencia de trabajadores de los diferentes puntos de venta de la marca. El espacio fue concebido como un fin de año centrado en el reconocimiento al equipo, donde el foco recayó en los colaboradores y no en la figura pública detrás del negocio.
Durante la jornada se compartió comida, música y emotivos mensajes, en un ambiente que, como se evidenció en las redes sociales, estuvo marcado por la cercanía y el agradecimiento colectivo. Aunque Epa Colombia no estuvo presente físicamente, su mensaje fue transmitido a través de su pareja, encargada de expresar el reconocimiento de la empresaria a su equipo.
«Gracias por no dejar que el barco se hundiera».
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Karol Samantha compartió algunos momentos del encuentro en plataformas digitales y compartió palabras que rápidamente llamaron la atención de los seguidores de la marca. En sus mensajes destacó la lealtad de los trabajadores, especialmente durante los meses posteriores a la captura de Barrera, cuando la continuidad de la empresa enfrentaba un escenario de incertidumbre.
Una de las frases que más resonó fue “Gracias a todos por permanecer en la empresa, por no dejar que el barco se hundiera”, expresión que resumía el espíritu de la despedida: valorar a quienes decidieron quedarse en la empresa a pesar del impacto judicial y mediático que rodeó a su fundador.
Según explicó, la despedida pretendía ser un gesto simbólico de agradecimiento, en un año marcado por circunstancias excepcionales para la organización.
La empresa sigue funcionando
Aunque Daneidy Barrera cumple una condena de más de cinco años de prisión, sus negocios siguen funcionando con normalidad. Durante la temporada navideña, las tiendas de queratina registraron una alta afluencia de clientes, impulsadas por la fidelidad del público y por la gestión administrativa asumida por Karol Samantha.
El significativo encuentro de fin de año demostró que, a pesar de su ausencia física, la empresaria mantiene un vínculo emocional con su empresa y con las personas que la integran, proyectando una narrativa de resiliencia, lealtad laboral y cohesión interna en medio de la adversidad.





