Con más de 20 años de experiencia, ‘Flying Saucers’ ganó un tremendo reconocimiento y continúa su camino para darse a conocer internacionalmente Cali no solo es salsa y baile. También es cultura, calor y, sobre todo, gastronomía. La ‘rama del cielo’ está ganando fama en el mapa culinario internacional gracias a las personas que se atreven a ofrecer diferentes propuestas. Un ejemplo indiscutible es Flying Saucers, un restaurante Caleño con más de dos décadas de historia que hoy brilla en las listas más prestigiosas de cocina mundial. Flying Saucers, el restaurante Caleño que gana prominencia internacional. La historia comenzó como un pequeño proyecto gourmet donde se vendieron productos seleccionados y se enseñaron clases de cocina. Sin embargo, la creatividad de Vicky Acosta, su fundador, cambió el curso del lugar. Los clientes, fascinados con sus preparativos, comenzaron a pedirle que abriera un restaurante. A partir de esa espontaneidad, Flying Saucers nació en 2004, cuyo nombre refleja el carácter experimental y arriesgado que lo ha hecho una referencia de la gastronomía de calados. Vicky nunca quiso encasillarse. Aunque parte de las recetas locales, las combina con técnicas y sabores aprendidos en viajes y experiencias fuera del país. Esa libertad creativa, que se refleja en cada plato, fue la que llevó al restaurante a incluirse en la lista de «restaurantes recomendados» de la mesa de comedor, un escaparate que muchos llaman la «Guía Michelin de las nuevas generaciones». | Es posible que le interese la nueva potente motocicleta de Honda: una máquina diseñada para viajar en las montañas colombianas Este reconocimiento no solo respalda la propuesta de platillos voladores, sino que también la posiciona como uno de esos lugares capaz de cautivar a cualquier comensal para su servicio, su atmósfera y, sobre todo, por la creatividad de su cocina. Para muchos, este es solo un primer paso en un camino que podría conducir al codiciado premio «Sartas para el mango», uno de los más prestigiosos del sector gastronómico. En su sede en 3N #7-19 Avenue, cada plato se convierte en una experiencia. Entre los más destacados se encuentra El Chicharrón con Casabe y Pavita de Ají Sweet, aunque la carta ofrece opciones variadas que se adaptan a los gustos de todo tipo de visitantes. Vicky Acosta, fundadora de ‘Flying Silver’. Más allá del menú, Flying Saucers se ha establecido como un embajador en la cocina de calados y una razón más para Cali, además de ser la capital mundial de la salsa, es visto como un destino gastronómico de primer nivel en Colombia y el mundo. Ver también:
