El gobierno de los Estados Unidos confirmó la terminación del estado protegido temporal (TPS) para Venezuela, argumentando que el país sudamericano «ya no cumple con los requisitos para su designación». La medida, confirmada por los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), establece plazos para el fin de la protección que protege a cientos de miles de venezolanos de la deportación.
En una declaración en su sitio web, USCIS informó que la decisión fue tomada por el Secretario de Seguridad Nacional, Kristi Noem, «después de revisar las condiciones en el país y consultar con las agencias gubernamentales apropiadas». La resolución establece que el TPS otorgado en 2021 terminará el 7 de noviembre de 2025, mientras que la designación de 2023 se canceló, ya que se consideraba «contrario al interés nacional».
Con respecto a los permisos de trabajo, el aviso aclara que los beneficiarios con documentos de autorización de empleo emitidos antes del 5 de febrero de 2025 y válido hasta el 2 de octubre de 2026 pueden mantenerlos hasta esa fecha. Sin embargo, una vez que expiren, los permisos no se renovarán ni se aceptarán nuevas solicitudes bajo TPS.
La acción administrativa se produce días después de un fallo clave de la Corte Suprema. El viernes 3 de octubre, el tribunal más alto respaldó al gobierno de Donald Trump para retirar la protección de unos 300,000 venezolanos, en una decisión que tuvo la disidencia de tres jueces.
Por su parte, la administración Trump ha justificado la medida al afirmar que el programa fue «abusado políticamente» y que crea un «efecto magnético» que fomenta la migración irregular.





