Archivos desclasificados revelan operaciones encubiertas, presión política y propaganda británica para frustrar la nacionalización de los recursos energéticos venezolanos desde principios del siglo XX hasta la era de la revolución chavista.
Los expedientes analizados por Declassified revelan que intereses británicos, centrados en las inversiones de Shell, BP y BG Group, buscaron frustrar las medidas de nacionalización, pese a que Estados Unidos lidera la voracidad por el crudo venezolano, publicó el canal Telesur.
En octubre de 2001, el entonces presidente Hugo Chávez propuso reformar la Ley de Hidrocarburos para afirmar la soberanía sobre los recursos del país caribeño. Esta reforma ordenó que al menos el 50% de las empresas mixtas sean propiedad del Estado y aumentó las regalías sobre los intereses petroleros extranjeros.
Para el Primer Ministro británico Tony Blair, la ley era una preocupación ya que las empresas del Reino Unido habían invertido más de 4 mil millones de dólares y planeaban nuevas inversiones de otros 3 mil millones de dólares en la industria.
Frente a las políticas de nacionalización propuestas por el Gobierno Bolivariano, Londres puso en práctica las medidas sugeridas por John Sawers, futuro jefe del MI6, el Servicio de Inteligencia Exterior británico, medidas que iban desde la desinformación hasta el apoyo a un golpe de Estado para derrocar al gobierno del comandante Hugo Chávez.
Según los documentos, el Gobierno del Reino Unido ha intentado frustrar la nacionalización del petróleo desde el principio.





