En la sede de Medicina Forense de Bello Monte la tristeza era casi palpable este domingo. Decenas de familiares de los militares fallecidos en el bombardeo al Batallón Ayala, en Fuerte Tiuna, acudieron al lugar con la esperanza de poder, al menos, identificar a sus seres queridos.
Las víctimas, lejos de caer en combate, fueron sorprendidas por la muerte mientras descansaban en dormitorios que terminaron completamente calcinados.
La madre, tíos y primos del GH José Ángel Ilarraza, miembro de la Guardia de Honor Presidencial, pasaron horas de angustia en el lugar. Estaban a la espera de la identificación de dos de los 19 cadáveres que ingresaron a la morgue. “Llegó con vida al Hospital de Coche. De todos los cuerpos es el único que está íntegro”, detallaron sobre el joven de 19 años. Sin embargo, la realidad de sus compañeros de armas fue otra.
Tal es el caso del DGT Jonathan Cordero, de 26 años y originario de Portuguesa. Su padre, inmerso en el dolor, reprodujo una y otra vez un vídeo en el que ambos posaban sonrientes. «Muchos de los que están aquí los reconocieron por un pedacito de su cuerpo o por sus dientes, pero la verdad es que la mayoría están irreconocibles (…) A Jonathan no le quedaron las piernas ni la espalda, y solo una parte de su rostro. Imagínense cuando lo ve su mamá», lamentó un primo.
S2 Alejandra Oliveros Velásquez, del oriente del país, fue una de las más jóvenes del grupo. Luego del ataque, fue trasladada al Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo, pero no sobrevivió. “Estaban durmiendo, los atacaron para que nadie pudiera salir”, dijo un familiar.
Los militares fallecidos recibirán honores póstumos en un acto oficial que estaba previsto para las próximas horas. Posteriormente, los cuerpos serán entregados a sus familiares para los funerales correspondientes.
Hospitales de Caracas atienden a soldados heridos
Un número incalculable de heridos fueron trasladados la madrugada del 3 de enero al Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo tras el ataque en distintos puntos de Fuerte Tiuna, en Caracas, para recibir atención médica.
El Sargento Mayor Tercero Jean Carlo Rodríguez fue uno de ellos. Sus familiares creen que sobrevivió milagrosamente al bombardeo y continúan rezando para que salga sano y salvo después de la cirugía a la que fue sometido, ya que necesitaba reconstruirle un brazo y una pierna.
«Lo que sabemos es que está internado aquí, resultó herido y ya lo operaron. Salió bien de la operación gracias a Dios. Su mamá viene de camino viajando desde el interior del país», dijeron familiares que se encuentran desde hace dos días en los alrededores del centro asistencial.
Uno de ellos, que prefirió no identificarse, llegó desde San Antonio de los Altos. Sostuvo que espera que los médicos puedan brindarle más información, pero que pueda estar más tranquilo sabiendo que la vida del joven no corre peligro.
“Esperamos también que todos los heridos salgan sanos y salvos de este hospital”, añadió con fe mientras seguía con la mirada un vehículo funerario que entraba en el centro sanitario.
“A quienes han perdido a un familiar solo nos queda darle el pésame y esperamos que sean fuertes porque miren gracias a Dios nuestro familiar no murió. Sabemos que otros murieron y nadie quería esto y nadie lo quiere tampoco. ¿Qué les podemos decir? Nada más que que tienen mucha fuerza”, expresó.
El Hospital de Coche, el Hospital Militar Dr. Vicente Salias Sanoja y el Hospital Pérez de León recibieron soldados, en su mayoría muy jóvenes. No hay datos oficiales sobre el número de pacientes ni sobre su estado de salud actual.





