Hoy dirige festivales, restaurantes y marcas que influyen en lo que comemos; Su historia comenzó con Instagram, la curiosidad y las ganas de probarlo todo. A primera vista parece el tipo que siempre supo hacia dónde iba: silueta joven, palabras medidas y esa fuerza tranquila que tienen quienes han convertido un hobby en un negocio. Alejandro Escallón (B.eats, antes BogotáEats) es hoy un referente de la gastronomía en Colombia: organiza festivales que llenan aforos, colidera Grupo Smile (una apuesta por los restaurantes con conceptos propios) y es uno de los impulsores de The Gula Group, la empresa que está profesionalizando los festivales gastronómicos en el país. Alejandro Escallón. Con poco más de treinta años, Escallón ya no es sólo el amante de la comida que recorre los restaurantes con su cámara. Es un empresario con visión de largo plazo que ha logrado profesionalizar lo que comenzó como un juego de redes sociales. Su historia es una mezcla de intuición, marketing, emprendimiento y una generosa dosis de trabajo constante. Alejandro Escalló, el estudiante que quería comer bien, descubrir sabores y contar historias Todo comenzó en 2014, cuando Alejandro, entonces estudiante de Administración de Empresas de la Universidad de los Andes, abrió una cuenta de Instagram para compartir sus descubrimientos culinarios. No hubo ningún plan de negocios ni inversión. Solo tenía celular, ganas de probar nuevos lugares y tiempo libre entre clases. Un joven Alenadro Escallón. «No fue una estrategia, fue curiosidad», dijo en entrevistas. Subí fotos sin pretensiones, pero pronto las publicaciones empezaron a moverse. Su estilo, cercano, sin tecnicismos ni pretensiones, conectó con una generación que buscaba recomendaciones reales. Así nació BogotáEats, una cuenta que, en pocos meses, ya era un referente entre los amantes de la comida capitalina. |Quizás te interese El paisano que quiere llevarse a Croydon y sus zapatos a competir al extranjero, estos son sus planes Durante la universidad, Escallón también organizaba fiestas y eventos gastronómicos. Ese gusto por crear espacios de reunión sería la semilla de todo lo que vendría después. Al graduarse trabajó un tiempo en publicidad, pero en paralelo siguió alimentando su proyecto personal. Fue la pandemia, paradójicamente, la que aceleró su salto definitivo: mientras otros sectores desaceleraban, él aprovechó el confinamiento para convertir su pasión en empresa. «Comencé con lo que tenía: tiempo y ganas. No tenía inversores, solo un celular y mucha energía», recordó en una charla. Y eso fue suficiente para sembrar la semilla de lo que se convertiría en un ecosistema gastronómico. De redes a grupo empresarial Lo que empezó como una cuenta de reseñas acabó convirtiéndose en una plataforma digital con más de medio millón de seguidores, presencia en medios y eventos, y una marca reconocida por su autenticidad. Pero Escallón no se quedó en la influencia: decidió construir estructuras. Junto a un grupo de socios fundó Grupo Smile, empresa que reúne conceptos de restauración como La Pinta, Ideal, Tercer Piso y Verano. Su apuesta era clara: lugares con buena comida, pero también con ambiente, música y diseño. En 2024, El Tiempo registró su plan de expansión en Bogotá, consolidando un modelo de “experiencia completa” que combina gastronomía y entretenimiento. Al mismo tiempo, cofundó The Gula Group, una plataforma que revolucionó los festivales gastronómicos en Colombia. De allí surgieron eventos como Bogotá Eats A Cielo Abierto, Burgerville, El Papa de los Asados y Gastrofest, que hoy reúnen a más de 60 restaurantes y hasta 40.000 asistentes por edición. La idea era tan sencilla como ambiciosa: llevar la experiencia del restaurante a la calle, democratizarla, hacerla colectiva. Y funcionó. Las fiestas no sólo llenaron plazas, sino que se convirtieron en escaparate para emprendedores y chefs locales, generando empleo y movimiento económico. El empresario detrás del sabor Escallón es a menudo descrito como “una persona curiosa y hambrienta”. No habla como un ejecutivo tradicional, pero piensa como tal. Su forma de trabajar combina creatividad con estructura: mide resultados, analiza datos y comprende el valor de construir una marca. “Hoy en día la gente no sólo busca comer bien, sino también experimentar algo para recordar”, afirma. Esa frase resume su modelo. Los festivales del Grupo Gula no son simples ferias: son experiencias comisariadas, con identidad visual, narrativa de marca y logística profesional. Cada detalle cuenta, desde el tipo de mesas hasta la lista de reproducción del evento. Detrás de todo eso hay un equipo que creció con él, formado en diseño, comunicación, marketing y producción. Lo que nació con un estudiante que quería comer bien acabó siendo una empresa con áreas de planificación, innovación y expansión. Su éxito también tiene que ver con la forma en que conecta mundos. Escallón no proviene del sector gastronómico tradicional, sino del marketing y la gestión empresarial. Por eso su enfoque fue diferente: ver la comida como un producto cultural y una oportunidad para la comunidad. Hoy, Alejandro Escallón dirige un ecosistema donde se unen la creatividad, la gestión y el propósito. B.eats sigue creciendo como marca, The Gula Group expande sus festivales a nuevas ciudades y Grupo Smile consolida su presencia en Bogotá. El mismo impulso queda de aquel joven que subió fotos caseras: contar historias a través de la comida. Sólo que ahora, su historia se cuenta en miles de mesas, en eventos multitudinarios y en la inspiración que despierta en otros jóvenes que, como él hace una década, sueñan con convertir una pasión en un negocio. Ver también:





