Detrás del éxito televisivo de MasterChef, una exparticipante vivió ansiedad, amenazas de muerte y la necesidad de aislarse para proteger a su familia. A cualquiera le puede pasar: encender la televisión, engancharse a un reality y opinar desde el sofá. Lo que rara vez se piensa es que, al otro lado de la pantalla, hay personas reales que enfrentan las consecuencias de esa exposición. Eso fue lo que vivió Cony Camelo luego de participar en MasterChef Celebrity Colombia, uno de los desafíos más populares de la televisión nacional. La actriz bogotana, recordada por su papel de Hilda en Los Reyes, formó parte de la edición 2024 del programa. Su llegada al programa no pasó desapercibida. Desde los primeros episodios, su forma directa de hablar y su carácter frontal generaron una conversación constante entre los espectadores, convirtiéndola en una de las participantes más comentadas de la temporada. Dentro del reality, Camelo se encaró contundentemente a la competencia. Su desempeño en la cocina, sumado a su forma de expresar desacuerdos con compañeros y jurados, provocó reacciones divididas. Mientras algunos aplaudían su autenticidad, otros comenzaron a señalarlo con dureza en las redes sociales. Lo que empezó como una crítica acabó escalando a un nivel mucho más serio. «Era un psiquiatra»: Cony Camelo, luego de participar en MasterChef Celebrity Luego de la emisión de varios episodios, la actriz comenzó a recibir mensajes agresivos en repetidas ocasiones. Insultos, descalificaciones y ataques personales pasaron a formar parte de su rutina diaria. Con el paso de las semanas, esos comentarios cruzaron una línea peligrosa: llegaron las amenazas de muerte. “Viví encerrada todo el año pasado”, confesó Camelo en una entrevista reciente, contando el impacto que tuvo esta situación en su vida personal. El miedo ya no era virtual y se convirtió en una sensación constante fuera de cámara. Salir a la calle se convirtió en un motivo de ansiedad, no sólo para ella, sino también para la seguridad de su familia. La actriz explicó que las amenazas no se limitaron a su nombre. Algunas incluían referencias directas a sus padres, lo que la llevó a extremar precauciones y cambiar por completo su rutina. El confinamiento fue una medida de protección contra el miedo a que el odio digital se materializara en la vida real. El impacto emocional fue tal que Camelo decidió buscar ayuda profesional. Reconoció que necesitaba apoyo psiquiátrico para manejar la ansiedad y el estrés que le generó la experiencia. Según él, el nivel de hostilidad que enfrentó tras su paso por MasterChef superó cualquier situación anterior en su carrera artística. ¿La edición del programa jugó en su contra? Durante la competición, la edición del programa y la narrativa televisiva jugaron un papel clave en la percepción del público. Cony Camelo aseguró que muchas situaciones de MasterChef Celebrity no se mostraban completas y que el público sólo conocía una mínima parte de lo que realmente pasaba en la cocina. “La gente sólo se entera del 10% de lo que pasa y cree en la televisión”, afirmó, advirtiendo sobre los riesgos de asumir lo que se ve en la pantalla como una verdad absoluta. Su eliminación del reality se produjo luego de un error en la preparación, pero el fin de su participación no significó el fin de la polémica. En cambio, las reacciones continuaron incluso después de abandonar el programa, prolongando el impacto negativo en su bienestar emocional. Aunque algunas figuras del medio expresaron públicamente su apoyo y pidieron respeto para la actriz, el episodio dejó una profunda huella. Cony Camelo reconoció que, aunque hubo aprendizajes personales, no volvería a participar en un formato similar a MasterChef Celebrity.





