Diversos estudios coinciden en que la ganadería no es, en la mayoría de los casos, el detonante inicial de la deforestación, sino una actividad que posteriormente se establece sobre áreas ya deforestadas, como parte de procesos de ocupación y consolidación del territorio (FAO, 2018; IDEAM, 2023). | Le puede interesar: El gigante Huevos Oro que fue fundado hace 60 años por un gringo que no pudo ver el emporio en el que se convirtió. Así lo afirmó contundentemente José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGÁN), quien agregó que “señalarla como causa principal sin diferenciar dinámicas territoriales puede llevar a diagnósticos incompletos y políticas públicas ineficaces”. Citando documentos y estudios de reconocidas instituciones, afirmó que la evidencia disponible indica que la deforestación en la Amazonía colombiana está asociada principalmente a factores estructurales, entre los que destacan: El acaparamiento de tierras y la especulación La apertura ilegal de caminos y carreteras La débil gobernanza y control del uso de la tierra Los procesos de colonización no planificados La presencia de economías ilegales y conflictos por la tierra (IDEAM, 2023; DNP, 2020; IPBES, 2019). Los novillos se introducen tras la tala del bosque; No son ganaderos “En este contexto – afirmó – los ganaderos introducen los novillos luego de la deforestación, utilizada como estrategia de ocupación de bajo capital, que permite mantener el uso productivo de la tierra y, en muchos casos, formalizar o justificar la posesión de la propiedad. Es decir, el bosque ya fue removido cuando se estableció la actividad ganadera, por lo que confundir causa y efecto distorsiona la comprensión del problema” (FAO, 2021). El dirigente gremial sostuvo que este enfoque es consistente con análisis territoriales que muestran que la pérdida inicial de bosque responde más a decisiones de control del territorio que a decisiones productivas. “La ganadería extensiva aparece entonces como consecuencia de la deforestación y no como su origen estructural” (Murillo et al., 2020). También dijo que generalizar la información sobre la ganadería invisibiliza un hecho clave: no toda la ganadería es igual. La literatura técnica demuestra que los sistemas ganaderos y silvopastoriles sostenibles pueden: Aumentar la cubierta arbórea en paisajes productivos Mejorar la conectividad ecológica Reducir la presión sobre el bosque natural Incrementar el secuestro de carbono en el suelo y la biomasa Mejorar la productividad por hectárea, reduciendo la expansión horizontal (CIPAV, 2019; FAO, 2017; IPCC, 2022). La ganadería es la herramienta contra la deforestación, no el problema. Desde este enfoque, Lafaurie Rivera indicó que la ganadería puede convertirse en una herramienta de restauración productiva del paisaje, siempre y cuando exista apoyo técnico, planificación territorial, incentivos adecuados y control efectivo sobre la deforestación ilegal. “Penalizar indiscriminadamente la actividad ganadera puede generar el efecto contrario al deseado: informalidad, desplazamiento productivo y pérdida de oportunidades de transición hacia sistemas sostenibles”. Explico que la deforestación en Colombia es, ante todo, un problema territorial y de gobernanza, no exclusivamente sectorial. “Abordarlo requiere políticas integrales que articulen la planificación territorial, la formalización de la tierra, la presencia institucional, alternativas productivas sostenibles y asistencia técnica continua a los productores rurales” (DNP, 2020; FAO & BID, 2022). “Sólo a partir de un entendimiento completo basado en evidencia científica será posible diseñar soluciones reales y duraderas para la Amazonía y para el país”, señaló el alto ejecutivo quien reveló un informe de InSight Crime que alerta sobre la presencia de organizaciones criminales que están afectando la Amazonía, el medio ambiente y a los pueblos indígenas aislados que allí habitan. #Atención #ÚltimasNoticias #Análisis #EsNoticia Información clave que desmiente el mito de que la ganadería es la principal causa de deforestación en la Amazonía. No te pierdas este comunicado de prensa ⬇️⬇️⬇️La ganadería NO es el detonante de la deforestación en Colombia; más… pic.twitter.com/A64JTV4C2F— José Félix Lafaurie (@jflafaurie) 28 de diciembre de 2025 El crimen organizado es lo que amenaza la Amazonía “El crimen organizado se ha convertido en una amenaza existencial para los pueblos indígenas aislados de la Amazonia, mientras mineros ilegales de oro, narcotraficantes, madereros y cazadores furtivos avanzan cada vez más hacia las profundidades de la selva tropical más grande del mundo”, dice la investigación. Sostiene que la cuenca del Amazonas alberga alrededor del 95 por ciento de los pueblos indígenas que viven aislados, y se estima que sólo en Brasil viven 124 grupos, según un informe reciente de Survival International, una organización no gubernamental que trabaja con pueblos indígenas de todo el mundo. Aunque comúnmente se les llama aislados, son conscientes del mundo exterior y la mayoría ha tenido algún tipo de contacto con él, pero eligen vivir aislados. El documento de este think tank afirma que «Las regiones con mayor concentración de estas comunidades se han convertido en territorios codiciados por redes criminales y grupos armados, ya que ofrecen acceso a lucrativos recursos naturales y oportunidades para realizar operaciones lejos del alcance de las autoridades». También afirma que algunos de los actores criminales son grupos armados sofisticados y poderosos, como el Comando Vermelho (CV) y el Primer Comando Capital (Primeiro Comando da Capital – PCC) de Brasil, que cometen crímenes en las regiones fronterizas amazónicas de Brasil, o grupos guerrilleros colombianos como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que invaden tierras indígenas tanto en Colombia como en Venezuela. Respecto a la actividad del narcotráfico en la Amazonía, InSight Crime sostiene que «Para procesar y transportar la coca, las redes de narcotraficantes instalan laboratorios rudimentarios, que arrojan subproductos tóxicos, y cortan pistas de aterrizaje en la selva. Pero la deforestación y la contaminación son sólo un elemento del impacto en las comunidades indígenas. La presencia de redes de narcotráfico también ha desatado violencia». La investigación del grupo de expertos añade que la amenaza criminal de más rápido crecimiento en muchas de las tierras de pueblos aislados es la minería ilegal, que se está expandiendo por todo el Amazonas en un auge impulsado por los altísimos precios internacionales del oro. «Efectuada con retroexcavadoras que derriban árboles y dragas que agitan los ríos, la minería provoca deforestación y degradación de los bosques y contamina el agua y los suministros de alimentos, especialmente por el mercurio utilizado en su procesamiento. También genera violencia, ya que grupos armados y buscadores locales protegen sus intereses a punta de bala», denuncia. Acciones concretas del gremio ganadero en beneficio de la sostenibilidad Por su parte, Manuel Gómez Vivas, Director de Sostenibilidad de FEDEGÁN, recordó que el gremio lleva más de 15 años promoviendo la ganadería sostenible, donde la gestión del conocimiento a través de herramientas de extensión y asesoría rural permite integrar los conocimientos tradicionales de los productores con los conocimientos técnicos y científicos, encaminados a lograr sistemas de producción eficientes y responsables con el manejo de los recursos naturales. «Un ejemplo de esto fue el proyecto ‘Economía de servicios y productos forestales no maderables en fincas ganaderas’, implementado por FEDEGÁN y apoyado por la cooperación alemana GIZ a través del programa ProRural, que se llevó a cabo en 40 fincas de los municipios de San Martín, Mapiripán, Puerto Rico y Vista Hermosa, en el departamento del Meta. «En esta iniciativa se demostró que es posible conservar y producir, integrando sistemas y prácticas sustentables, con corredores de conectividad y diversificación productiva, donde además de plantar más de 20.000 árboles, se logró la conservación de alrededor de 4.251 hectáreas de bosque y 662 hectáreas en restauración. Sumado a lo anterior, se realizó la identificación y reconocimiento de productos y servicios no maderables del bosque, que se convierten en otras alternativas de negocios que acompañan a la ganadería y que juegan un papel determinante en las economías familiares rurales”, agregó. El experto también indicó que FEDEGÁN y alrededor de 50 empresas del sector ganadero son firmantes de los Acuerdos Deforestación Cero, alianzas público-privadas voluntarias comprometidas con reducir y detener la deforestación y la transformación positiva en las cadenas de valor. Federación viene impulsando y apoyando el proyecto de ley de Ganadería Sostenible y Libre de Deforestación, que busca fortalecer la trazabilidad, promover la sostenibilidad ambiental y garantizar la no deforestación como principios rectores de la ganadería colombiana, siendo la interoperabilidad de los sistemas de información relacionados con la trazabilidad bovina y la deforestación uno de los puntos centrales de este proyecto de ley”, concluyó Gómez Vivas. Fedegán. | Ver también: Comenzó en una pequeña fábrica paisa y se convirtió en un clásico nacional: esta es la historia de las galletas Noel





