Entre montañas, este rincón del Valle cautiva con su historia, arquitectura y naturaleza, te contamos más sobre este destino. El suroeste colombiano es un tesoro digno de descubrir, un lugar donde también se da la magia que caracteriza al país. Entre montañas, niebla y cafetales, esta región guarda rincones que parecen suspendidos en el tiempo. Pocos se atreven a explorarlos, pero los que lo hacen quedan fascinados. Entre esos destinos que merecen ser conocidos se encuentra El Cairo, un misterioso y encantador pueblo del Valle del Cauca que parece sacado de una vieja postal. Un municipio que conserva su espíritu rural, su historia cafetera y una paz que ya casi no se encuentra. Te contamos cómo llegar a este precioso rincón y qué ofrece a quienes se animan a visitarlo. Seguro que más de uno querrá ir tras conocerlo. Así se puede llegar a El Cairo, el bello y misterioso pueblo del Valle. Aunque este pequeño municipio se encuentra algo alejado de Cali, el recorrido para llegar vale cada minuto. Desde la capital del Valle hay que recorrer unos 247 kilómetros por la ruta Mediacanoa – La Virginia, un recorrido que dura entre cuatro y cinco horas dependiendo del tráfico y las paradas que se hagan en el camino. La carretera no es de doble calzada, por lo que se debe circular con precaución. Pero el viaje compensa cualquier cansancio: los paisajes son un espectáculo en sí mismos. En el camino pasamos por municipios como Bugalagrande, Tuluá, Andalucía, Roldanillo y Ansermanuevo, pueblos que muestran la esencia del Valle profundo, el que vive entre las montañas y el café. |Quizás te interese Una alternativa a Santa Fé de Antioquia, el pueblito antioqueño lleno de color y fiestas para celebrar. Finalmente, el camino conduce a El Cairo, un pequeño municipio, rodeado de verdes colinas, cafetales y una neblina que suele cubrirlo por las mañanas, dándole un aire místico. Es el típico lugar donde el tiempo parece pasar más lentamente. Todo lo que ofrece este hermoso municipio del suroeste de Colombia. Aunque no es de las más turísticas, El Cairo tiene un encanto que enamora. Es un pueblo pintoresco, con alma cafetera y arquitectura colonial, con balcones de madera y fachadas coloridas que se mantienen casi intactas con el paso de los años. En su parque principal se alza la Iglesia de San José del Cairo, joya religiosa y punto de encuentro de los habitantes. Uno de los lugares que pocos conocen, pero que vale la pena visitar, es su Museo Histórico y Cultural, donde se conserva la memoria de los pobladores antioqueños que fundaron el municipio. Entre objetos antiguos, fotografías e historias, podrás entender cómo esta tierra llegó a ser lo que es hoy. Pero más allá de la historia, El Cairo es naturaleza viva. Aquellos que buscan aventuras pueden explorar la Serranía de Los Paraguas, una reserva que forma parte del sistema de los Andes occidentales y es ideal para practicar senderismo o canopy. Además, a pocos kilómetros se encuentra el Parque Nacional Natural Tatamá, un paraíso biodiverso que alberga especies como el oso de anteojos, el puma y más de 300 tipos de aves, muchas de ellas endémicas. Una postal lejana de El Cairo. El viaje puede cerrar con la gastronomía típica del lugar: sancocho de pollo, empanadas, arepas de maíz pelao y un buen café campesino recién hecho. El Cairo, más que un destino, es una experiencia tranquila y profunda, un recordatorio de que las ciudades más pequeñas pueden albergar las historias más importantes. Ver también:





