Como contraparte, el gobierno sudanés señaló que junto al ejército continuarán la guerra en ese país
El grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) anunció este jueves (06/11/2025) su «acuerdo» con la tregua humanitaria en Sudán propuesta por Estados Unidos, Egipto, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU), en un momento en el que los rebeldes han realizado avances clave sobre el terreno contra el Ejército sudanés.
«Las Fuerzas de Apoyo Rápido reafirman su cumplimiento de la tregua humanitaria propuesta por los países del ‘Cuarteto’ (…) con el fin de paliar las catastróficas consecuencias humanitarias de la guerra y reforzar la protección de la población civil», afirmó el grupo en un comunicado publicado en su canal Telegram.
Asimismo, el grupo paramilitar pidió ejecutar las disposiciones del acuerdo -cuyo contenido no ha sido revelado- para «garantizar la entrega urgente de asistencia humanitaria» en Sudán, que es escenario de la peor crisis humanitaria y de desplazamiento del planeta, ya que más de la mitad de su población se enfrenta a una grave inseguridad alimentaria, desde que estalló la guerra en abril de 2023.
Esta aceptación de la propuesta de tregua se produce en un momento clave para las FAR, que el pasado 26 de octubre lograron capturar -tras más de año y medio de un asedio asfixiante- la estratégica ciudad de Al Fasher, la que hasta entonces era el último bastión del Ejército sudanés en la vasta región occidental de Darfur.
El ejército seguirá en guerra
El Ejército, por su parte, ha agradecido el esfuerzo del ‘Cuarteto’ para preparar la propuesta, pero ha insistido públicamente en que seguirá luchando contra las FAR, al considerar que un alto el fuego ayudaría a los paramilitares a consolidar su control sobre el territorio capturado y facilitaría el reagrupamiento de los rebeldes.
En su comunicado, las FAR afirmaron que «esperan con interés la implementación del acuerdo y el inicio inmediato de conversaciones sobre los mecanismos para el cese de las hostilidades y los principios fundamentales que rigen el proceso político de Sudán», señalando su voluntad de negociar un fin permanente de la guerra.
Los temores a una nueva división de Sudán -entre el oeste, en manos de las FAR, y el este, del Ejército- crecieron tras la caída de Al Fasher, sobre todo en un momento en el que los paramilitares ponen en marcha una nueva administración y un gobierno paralelo en Darfur, aunque los rebeldes se aferran al discurso de unidad del país.





