Más allá de discursos y redes sociales, la campaña de Abelardo de la Espriella se mueve entre mercancías exclusivas, símbolos patrios y altos precios. En medio de su aspiración de llegar a la Presidencia de la República en las próximas elecciones del 31 de mayo, Abelardo de la Espriella no solo ha hecho campaña en plazas públicas y redes sociales. También ha convertido su discurso político en una marca. A medida que su nombre gana visibilidad digital, el abogado ha comenzado a lanzar una línea de productos exclusivos que giran en torno a su narrativa “Defensores de la Patria”, una estrategia que mezcla política, símbolos y mercancías de alto valor. El lanzamiento más reciente sorprendió incluso a sus más fieles seguidores: su propio reloj, una pieza de lujo que cuesta un millón de dólares y que se suma a una serie de artículos exclusivos que De la Espriella viene presentando como parte de su campaña. El gran negocio que armó Abelardo de la Espriella con su campaña presidencial Conocido como El Tigre, Abelardo de la Espriella se ha posicionado como uno de los nombres que más ruido hace en el panorama electoral. Y en ese camino, ha demostrado cómo capitalizar la atención. Ya en octubre de 2025, había sido tendencia los tenis personalizados que costaban 5 millones de pesos, una excentricidad que abrió el debate sobre el estilo de su campaña. Pero eso fue sólo un adelanto. Ahora, el candidato lanzó “Tigris Uno”, un reloj de apariencia robusta, con características que recuerdan a piezas de alta relojería como Rolex. El accesorio fue diseñado por Álvaro Moya, un artesano nacido en Santander que logró hacerse un nombre en Ginebra, Suiza, uno de los centros más exigentes del mundo de la relojería. Según se ha sabido, el reloj tendría un valor cercano a los 20 millones de pesos, más de 5.000 dólares al tipo de cambio actual. El detalle que más llama la atención es su carácter exclusivo: se trata de una colección limitada de sólo nueve piezas numeradas, destinada a los llamados “Defensores de la Patria”. De la Espriella ha dicho que cada comprador recibirá el reloj directamente de sus manos, reforzando la idea de cercanía y pertenencia a un círculo selecto. |Quizás te interese La muerte de Fernando Botero disparó su obra: su cuadro «Los Músicos» alcanzó los 20 mil millones de dólares Pero el reloj no es el único objeto que acompaña su discurso político. En su sitio web, el abogado exhibe tres esculturas firmadas por el artista colombiano Andrés Martínez, cuyas obras han llegado a Europa y distintos países de América. Las piezas son El Tigre de la Patria (4 millones de pesos), El Rugido del Tigre (2,2 millones) y Patriota (1,2 millones), todas alineadas con la estética y el relato que se ha construido en torno a su figura. El tigre del país, con un costo de $4.000.000. A esto se suman productos más accesibles, como camisetas por 80 mil pesos, gorras por el mismo valor, sudaderas con capucha por 120 mil pesos y otras prendas que completan el catálogo. Más allá del debate político, lo cierto es que De la Espriella ha convertido su campaña en un negocio exitoso, capaz de generar ingresos y al mismo tiempo consolidar su imagen. Una estrategia que mezcla marketing, símbolos patrios y lujo, y que confirma que, en esta carrera presidencial, el abogado no sólo busca votos: también ha sabido vender su historia. Ver también:






