El Juzgado Primero de Control de Apure, extensión Guasdualito, giró orden de aprehensión contra dos de los presuntos asesinos del productor agrícola Fernando Hernández Merchán, informaron fuentes del sistema de justicia.
En este caso, las órdenes de aprehensión se giran contra Magaly Darcy Arellano, pareja de la víctima, y Javier Enrique Guevara, médico veterinario de la finca Los Ramírez, propiedad del agroproductor, ubicada en el sector Las Topocheras, municipio José Antonio Páez (Guasdualito), estado Apure.
A estas personas se les imputa el delito de homicidio preintencional en grado de corresponsabilidad, el cual conlleva una pena de 6 a 8 años de prisión.
Las órdenes de aprehensión se giran cuando se cumplen dos años y medio de la muerte de Fernando Hernández Merchán, ocurrida a las 7 de la mañana del 30 de abril de 2023 en el hospital San Lorenzo, departamento de Arauquita, Colombia donde fue ingresado por su pareja Magaly Darcy Arellano.
En el citado centro de salud emitieron un documento en el que señalan que Fernando Hernández Merchán falleció por causas naturales. Esta versión generó dudas en su hija, Lisbeth Hernández Mendoza, quien ubicó una sábana ensangrentada en la finca de su padre. Hernández Mendoza fue presidente del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas entre 2022 y 2023.
Además de la sabana sangrienta, Hernández Mendoza recogió testimonios, uno de los cuales señala que el 30 de abril de 2023, el veterinario de la finca, Javier Guevara, le dijo a un trabajador de esa propiedad rural que estaban nebulizando al señor Fernando. Esta información fue proporcionada por el médico veterinario a las 10:30 horas del 30 de abril de 2023, cuando habían transcurrido tres horas desde la muerte de Fernando Hernández Merchán, según el documento emitido por el hospital colombiano.
Con estos y otros elementos, familiares de Fernando Hernández procesaron la exhumación del cuerpo, la cual se llevó a cabo el 6 de diciembre de 2023 en el Cementerio Metropolitano de San Cristóbal (Táchira).
Al concluir la exhumación, el patólogo Diosmaris Velásquez certificó fracturas en siete costillas del cuerpo, lo que sugiere que se trató de una muerte violenta, según la entrevista brindada por el citado perito ante la Fiscalía Quinta del Ministerio Público del Distrito Judicial Penal de Táchira.
Pero aún con estos elementos recabados, el Ministerio Público no terminó de girar las órdenes de aprehensión, por lo que Lisbeth Hernández solicitó al Juzgado Primero de Control de Apure fijar un plazo prudencial para que la Fiscalía Tercera del Ministerio Público, sede Guasdualito, a cargo de Elsys Yaney Guerrero, concluya la investigación iniciada hace más de dos años.
En respuesta a dicha solicitud, el 22 de enero el citado juzgado dictó órdenes de aprehensión en contra de Magaly Darcy Arellano y Javier Enrique Guevara.
Debido a este retraso denunciado por Lisbeth Hernández, hija del campesino víctima, solicita al fiscal general, Tarek William Saab, investigar la actuación de la Fiscalía Tercera de Guasdualito, desde donde “se trata de proteger a los presuntos asesinos”. Hernández Mendoza dice que no se explica por qué la Fiscalía Tercera de Guasdualito imputa sólo a dos de los presuntos asesinos de su padre por el delito de homicidio. “Este homicidio implica que te golpeé con la intención de asustarte, pero te caíste, te golpeaste la cabeza contra el pavimento y moriste. Pero aquí hirieron a mi padre con la intención de matarlo, para quedarse con sus bienes”, comentó Hernández Mendoza.
»Aquí estamos ante un homicidio doloso calificado, con dos calificativos, como son alevosía y motivo fútil (representado en un interés económico), cometido por Magaly Darcy.
Arellano Rodríguez, Javier Guevara, Fernando José Hernández Arellano (hijo del fallecido) con la complicidad de Florencio Antonio Chacón, y Sandra Lisbeth Chacón, quienes estaban a cargo de la finca», sostiene Hernández Mendoza.
»La víctima, quien es mi padre, fue atacado violentamente, causándole siete fracturas intercostales laterales producto de los fuertes y continuos golpes que recibió en estado de indefensión, siendo una persona vulnerable por su condición de adulto mayor y estado de salud, argumentó Hernández Mendoza, quien señaló que las órdenes de aprehensión contra Arellano y Guevara »constituyen un gran paso para lograr justicia».






