Laura Dogu será la encargada de hacer cumplir los compromisos que Delcy Rodríguez ha asumido con Trump, como la amnistía para todos los presos políticos. Mientras comienzan a grabarse imágenes del reencuentro de líderes opositores que estuvieron detenidos durante años en el penal El Helicoide de Caracas donde el régimen de Maduro había encarcelado al menos a 592 personas sin ser condenados, la diplomática nacida en Texas Laura Dogu aterrizó en Caracas en un vuelo oficial con origen en Washington. Laura Doug ya aterrizó en Caracas. Se empiezan a ver emocionantes reencuentros como el del dirigente Luis Istúriz, quien estuvo injustamente detenido durante 17 meses en el Helicoide y condenado a 20 años de prisión en un proceso totalmente viciado y nulo. El opositor venezolano Luis Istúriz estuvo cautivo del régimen de Maduro durante 17 meses. Hoy fue liberado, gracias a acciones y presiones del presidente Trump, y sorprendió a sus hijos—que no paraban de llorar—: pic.twitter.com/6wJnmzJCJr—Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) 1 de febrero de 2026 Se rompieron las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con Venezuela y el Departamento de Estado con Marco Rubio a la cabeza creó la llamada Unidad de Asuntos de Venezuela, encabezada por Laura Dogu quien operará inicialmente desde Bogotá en la gran sede de Avenida la Esperanza que así lo ha hecho la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, la más grande de América Latina. El recién nombrado diplomático viene de trabajar junto al poderoso general John Daniel Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, quien comandó la Operación Determinación Absoluta en la que fueron capturados Nicolás Maduro y su esposa Cilia Florez y dio detalles en la conferencia de prensa junto al presidente Trump la mañana del sábado 3 de enero. Reconocido por agencias del Estado americano como el Pentágono, el FBI, el Departamento de Estado y el propio ejército, Dogu llega con todos los poderes. Ha trabajado en América Latina y por lo tanto conoce la geopolítica y las tensiones entre Estados Unidos y los gobernantes de izquierda. Estuvo en los años críticos de la Nicaragua de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en el 2015 de las grandes revueltas, y en Honduras, su última embajada, con la presidenta Xiomara Castro, aliada incondicional del chavismo. Anteriormente fue Ministra Consejera de la Embajada en México, la más importante para EE.UU. en la región, y ocupó cargos en El Salvador. Además, en Türkiye y Egipto misiones en las que hablar español, turco y árabe ha sido clave. Le puede interesar: Un duro y radical, pero con cintura política, toma las riendas de Venezuela. Dogu será el encargado de liderar el plan con los actores sobre el terreno, mientras se nombra un embajador y se reabre la embajada. La señal clara es que Washington ve a Venezuela no sólo como un problema diplomático, sino también como un asunto de seguridad nacional donde se unen el petróleo, el narcotráfico, la migración y la geopolítica. Las primeras medidas aplicadas están relacionadas con la venta del petróleo venezolano sujeto a sanciones en el mercado internacional y una nueva política petrolera diseñada por la presidenta encargada y que acaba de presentar ante la Asamblea Nacional. Luego vino la apertura de los cielos a todas las compañías aéreas y luego la amnistía para todos los presos. Puedes leer aquí Washington optó por una diplomacia de la experiencia, capaz de gestionar la ambigüedad inherente a los procesos de transición, donde conviven actores institucionales, tensiones internas y presiones externas. Y apuesta por un diplomático curtido en crisis, con capacidad política y experiencia regional, en un escenario donde cada decisión puede tener consecuencias más allá de las fronteras de Venezuela. Marco Rubio presentó ante el Congreso norteamericano su plan de tres fases que comenzó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Florez en la Operación Determinación Absoluta llevada a cabo por el ejército estadounidense en Caracas en la madrugada del 3 de enero y la posterior entronización de Delcy Rodríguez. El proceso concluirá, sin fecha prevista, con elecciones democráticas para restablecer plenamente la democracia en Venezuela.





